NOTICIAS

  • Un vino íntegramente hecho a mano

    Valduero Una Cepa Premium, el vino hecho a mano que no ha tocado una máquina

    Antes que técnica, oficio. Antes que volumen, criterio. Valduero Una Cepa Premium nace de una forma de entender el vino donde cada decisión pasa por las manos y por la experiencia acumulada durante décadas. Desde el respeto absoluto al terruño hasta la revisión manual de cada racimo, este vino reivindica la tradición como garantía de calidad y demuestra que la artesanía, cuando es radical, puede alcanzar cotas de auténtico lujo.

    Catado por reconocidos coleccionistas europeos y en master of wine europeo J.D, el vino ha sido distinguido con 99 puntos sobre 100, consolidándose como uno de los grandes referentes españoles. Asimismo, Wine Enthusiast lo ha valorado con 97 puntos, reafirmando su posición como pieza de alta colección.

    La tierra marca el ritmo

    Ubicados en las zonas más altas de la Ribera del Duero, los viñedos de Bodegas Valduero se trabajan bajo una viticultura tradicional que prioriza el equilibrio natural del ecosistema. No se riegan ni se emplean fertilizantes o productos químicos, dejando que la planta exprese el carácter real del suelo y del clima.

    En este entorno exigente, las cepas —muchas de ellas con más de 50 años y cultivadas en vaso— producen de forma limitada. La baja productividad no es un inconveniente, sino una virtud, que otorga a cada racimo una mayor concentración de nutrientes, de sabor, de estructura. Dejando como herencia a cada botella una mayor intensidad adquirida con el tiempo. Algo que es posible gracias a ese enfoque artesanal y de mínima intervención, que ha situado a Valduero Una Cepa Premium entre los vinos de culto para coleccionistas europeos y expertos internacionales.

    La búsqueda de la «excelencia» racimo a racimo

    Valduero Una Cepa Premium no se elabora todos los años. Solo ve la luz en cosechas especiales. Durante la vendimia, Yolanda García Viadero dirige personalmente una selección minuciosa dentro de cada parcela, identificando aquellos racimos que, por su equilibrio y madurez, representan lo mejor de la añada.

    Son frutos procedentes de rendimientos muy bajos, en los que la vid concentra toda su energía, dando lugar a uvas que destacan por su riqueza y profundidad. Esta elección casi quirúrgica define el carácter exclusivo del vino y explica su producción necesariamente limitada.

    Cada fase se controla de forma individualizada, preservando la integridad de la uva y respetando al máximo su expresión natural. Envejece sin prisa ni intervención de maquinaria, dejando su excelencia en manos del criterio humano. Con una larga crianza en barricas de roble de alta calidad y distintos orígenes, donde permanece varios años afinando matices y ganando complejidad, hasta alcanzar una personalidad propia marcada por la profundidad y la elegancia. Por ello, la identidad de Una Cepa Premium se construye en la bodega con el mismo principio con el que nace en el viñedo.

    Estructura, elegancia y capacidad de guarda

    El resultado es un vino de capa alta y color granate intenso, con notas de fruta negra madura y compota, que anticipan una boca amplia, estructurada y equilibrada. Su textura sedosa convive con una notable potencia, manteniendo una frescura sorprendente. Los especialistas subrayan, además, su extraordinaria longevidad y su capacidad para seguir evolucionando positivamente durante al menos otra década en botella.

    Valduero Una Cepa Premium es la expresión de cómo define un vino el respeto por el tiempo. Dando forma a una obra de artesanía líquida concebida para perdurar en el tiempo.

    Consulta la noticia en los medios:

  • El portero leyenda en un club muy exclusivo

    El exclusivo club la Tenada de Valduero, incorpora como miembro de honor a Iker Casillas, uno de los mejores porteros del mundo

    El pasado día 24 de noviembre, el club la Tenada de Valduero tuvo el honor de nombrar a Iker Casillas miembro de honor. En las paredes de la cueva del siglo XIX donde firman sus barricas los socios de este club, ya se muestran miembros tan ilustres como Vicente del Bosque, Sergio Scariolo, Luka Modric, Cristiano Ronaldo, Roberto Carlos da Silva entre otros.

    Una membresía muy exclusiva: Iker Casillas recibirá 300 botellas de un coupage seleccionado de Valduero Reserva 2 Cotas, uno de los reservas más premiados de la Ribera del Duero, con 96 puntos sobre 100 WE (USA), en combinación con el icónico Valduero 6 Años, su elegancia lo hace único y figura entre los 50 mejores del mundo.

    La bodega quiere resaltar el extraordinario valor de la figura e Iker Casillas que ha hecho vibrar a 3 generaciones y se ha convertido en una leyenda, figurando entre los 2 mejores porteros de la historia

    Valduero aúna en este club figuras admiradas de todos los sectores, cultura, cine, deporte, comunicación, con las que comparte los valores del trabajo, el talento, el esfuerzo y la excelencia.

    Bodegas Valduero, en su constante afán por ofrecer la excelencia, base de su filosofía, creó hace 15 años un exclusivo club de barricas que hoy está clasificado entre los 10 mejores de Europa.

    El club La Tenada de Valduero brinda un trato único, ofreciendo a sus socios experiencias inolvidables, a los cuales entrega las llaves de una de las mejores bodegas de Europa, cerrando las puertas para su uso personal.

    El entorno es mágico: galerías subterráneas jalonadas de barricas, donde los vinos duermen años hasta ser descorchados; una TENADA DE ANTIGUAS PIEDRAS donde los miembros del club viven las experiencias Valduero a puerta cerrada.

    También pueden celebrar eventos con familia amigos o clientes, disfrutando de la gastronomía local, como el mítico cordero lechazo asado en horno de leña con D.O.

    Consulta la noticia en los medios:

  • Érase una vez dos hadas que creaban vinos excelsos en una bodega mágica de Ribera del Duero

    Esta es la historia de Yolanda y Carolina García Viadero, dos hermanas que transformaron una cooperativa decadente en una de las bodegas más admiradas de Ribera del Duero. Su historia habla de rigor, intuición y excelencia

    Esta es la historia de dos mujeres excepcionales que, partiendo de cero, sin herencias —ni económicas, ni de bagaje familiar— han sabido crear un pequeño gran imperio consagrado a la excelencia en torno a la planta más noble y abnegada que habita la faz de la Tierra. Dos hermanas unidas por una pasión: el vino. Dos socias telúricas, cultas y sofisticadas que caminan enarbolando la bandera de la lealtad. Dos hadas en un paraje mágico con forma de bodega que merecen un cuento luminoso, un híbrido entre Beatrix Potter —con su naturaleza educada y escenarios bucólicos—, Astrid Lindgren —a lo Pippi Calzaslargas, quintaesencia de la libertad, el humor y la imaginación como motor del cambio— y Antoine de Saint-Exupéry —porque la luz espiritual, la inocencia y el amor son, y siempre serán, innegociables—.

    Érase una vez un viñedo alto, cerca de Gumiel de Mercado, un pueblecito de la provincia de Burgos de apenas trescientos habitantes, en el que dos hermanas…

    Fundada en 1984 en pleno corazón del Ribera del Duero, Bodegas Valduero nació del empeño de estas dos hermanas y de su padre. Él, Gregorio García Álvarez, ingeniero industrial, y ellas, Yolanda y Carolina García Viadero, ingeniería agrónoma —máster en enología— e historiadora del arte, respectivamente. En aquella época, en la que solo había ocho bodegas en la zona y la Denominación de Origen Ribera del Duero aún daba sus primeros pasos —se había fundado en 1982—, las hermanas apostaron por una viticultura exigente y artesanal: viñedos en vaso, sin riego y rendimientos mínimos de entre 3.000 y 4.000 kilos por hectárea. Esa filosofía de respeto por la tierra búsqueda de la excelencia guía su camino desde entonces.

    En 1989 comenzaron a plantar sus propios viñedos de tempranillo en altitudes de entre 800 y 900 metros, lo que confiere a sus vinos una personalidad marcada por el clima extremo y los suelos pobres de la zona. En 1990 elaboraron el primer vino blanco de la denominación —un albillo—, adelantándose a su tiempo y obteniendo reconocimiento internacional antes incluso de que la D.O. lo admitiera oficialmente.

    La bodega creció fiel a sí misma abrazando tradición y modernidad. En 2006 comenzaron la construcción de una catedralicia galería subterránea excavada a treinta metros de profundidad para que reposasen sus vinos de larga crianza. Hoy producen unas 380.000 botellas anuales, distribuidas en más de 75 países, manteniendo su negativa a incrementar el volumen más allá de lo que permite la tierra. Porque en verdad, todo hay que decirlo, estas hadas también pueden ser un poco cabezotas.

     

    Dejamos la carretera provincial BU-1102 desviándonos a la derecha. Un gran dolmen de piedra caliza —traído de unas canteras de Aguilar de Campoo— nos deja claro que estamos entrando en un mundo diferente. Tras el impresionante monolito se sucede una carretera, serpenteante y cuesta arriba, flanqueada por más dólmenes, ya no tan grandes. Por un instante nos imaginamos dentro de una postal toscana en la que las piedras ejercen de cipreses. 

    Llegamos “en el mejor momento”, en la tercera semana de octubre, cuando toda la uva, “por fin”, ha sido cosechada. “El resto del año vivimos en un ay, mirando al cielo, rezando para que no caiga pedrisco. La cosecha es una locura, puro frenesí. Pero ahora, en este momento en el que el vino está empezando a nacer, es cuando somos, por así decirlo, relajadamente felices”, nos cuenta Yolanda García Viadero (Madrid, 1962), enóloga y hada copropietaria de Valduero. “La cosecha es como estar en el frente y el resto del año, un no parar en pos de esa infinidad de detalles que harán que el vino resulte excelente”.

    Todo en Valduero gira en torno a una ‘plaza central’ con una parte abierta, la del aparcamiento. A la derecha, las oficinas y una preciosa nave de hierros tipo Eiffel que sirve de bienvenida para los muchos amigos del vino que cada año visitan el lugar. Enfrente, una montañita rematada por una orgullosa cabaña de piedra en la que tienen lugar comidas y catas que elevan el alma; en las entrañas de esa cima, kilómetros de galerías velan por el reposo perfecto de los vinos más especiales y, por tanto, más caros.

    A la izquierda, otra montaña levantada por las hermanas y su padre— en la que se esconden tres impresionantes túneles destinados a recepcionar los racimos, despalillar la uva a mano, trasvasar el líquido a los depósitos donde comienzan las fermentaciones y maceraciones, la crianza en barricas de hasta siete tipos de maderas, el embotellado y la maduración en botella. Por si fuera poco, la montaña mágica de Valduero, con piel de precioso jardín vertical de arbustos y plantas locales, contiene un museo en el que se muestra la colección ‘El arte de Valduero’, de la que hablaremos más adelante.

    Yolanda es reclamada. Entra en escena Carolina García Viadero (Madrid, 1965), el otro cincuenta por ciento de Valduero, la historiadora que abrió brecha —viaje a viaje— en el mercado internacional. Carolina, además de generar conversaciones fascinantes, es una gran comunicadora y relaciones públicas. Es la hermana que logró que el crítico de ‘The New York Times’ probase uno de sus vinos —erre que erre— para bendecirlo sin medias tintas y conseguir así un “articulito” de prensa que se convirtió en la llave maestra que, ahora sí, abrió todas las puertas del gran mundo.

    “Aquí arriba el estrés hídrico es total”, explica Carolina mientras paseamos entre los viñedos. El viento sopla entre cepas viejas, algunas plantadas hace más de cuarenta años. “Por encima de 920 metros no crece nada, pero lo que se da aquí nos regala una intensidad increíble”. La altitud y la escasez de agua explican la calidad, a lo que añadiremos viñedo en vaso, sin riego, sin fertilizantes y sin sulfatos. “No porque queramos una etiqueta ecológica, sino por convicción. Los hongos necesitan calor y humedad; aquí no tienen ni lo uno ni lo otro”.

    El resultado son rendimientos muy bajos —entre 3.000 y 4.000 kilos por hectárea frente a los 8.000 que permite el Consejo Regulador— y una viticultura manual y paciente. “Todo es a mano, desde la poda hasta la selección de racimos. No hay maquinaria. Para algunos vinos, como el Valduero 12 años, solo dejamos tres o cuatro racimos por planta”, apunta. Esa radicalidad productiva tiene una consecuencia: cuando la cosecha no alcanza el nivel que se autoexigen, simplemente no elaboran. “En 2013 no embotellamos. Vendimos el vino a granel. No era una añada Valduero”.

     

    En el horizonte, la montaña artificial de hormigón, que por dentro nos recuerda al metro de Bilbao, el metro de Foster —si bien la inspiración se la dieron a Yolanda los túneles de Guadarrama—. Esta elegante roca madre, protegida por casi diez metros de arcilla y suelo orgánico, nos incita a cien preguntas más. “Nos metimos bajo tierra por puro sentido común”, resume Yolanda. “Mantener 12 grados de temperatura y 85% de humedad todo el año en superficie era condenarse a pagar tremendos recibos de luz de aquí a la eternidad. La montaña actúa como un botijo natural, absorbiendo y liberando humedad sin necesidad de energía”. El proyecto lo dirigió su padre, Gregorio, el ingeniero, que convirtió la idea en una obra exacta, sobria, eficiente. “Fue una construcción faraónica, pero calculada al milímetro. Todo salió en tiempo y coste”, cuenta su hija con orgullo.

    «No queremos crecer más. Producimos 380.000 botellas y con eso basta. Es lo que da esta tierra. Más sería traicionarla»

    La conversación deriva, inevitablemente, hacia la vendimia en estos tiempos de inteligencias artificiales. “Hoy está muy bien pagada y completamente regulada”, subraya Carolina. En Valduero todo se hace bajo supervisión directa de las hermanas. “Cada categoría de vino se decide sobre el terreno, viñedo a viñedo, porque cada año el viñedo te ofrece algo distinto”.

    El trasiego de operarios es constante. Llama poderosamente la atención la pulcritud del lugar pese a lo mucho que allí está pasando. “El vino está naciendo, y eso siempre es emocionante”, comentan con devoción.

    Bajo tierra o a plena luz, la filosofía de Valduero es la misma: sentido común, respeto al entorno y una obstinada fidelidad a la calidad. “No queremos crecer más”, insiste Carolina. “Producimos 380.000 botellas y con eso basta. Es lo que da esta tierra. Más sería traicionarla”.

    Vuelve a escena Yolanda, la nariz de Valduero. Hablando de la longevidad en el vino, ambas hermanas concluyen que en Ribera del Duero los vinos que envejecen de verdad dentro de la botella, los que siguen vivos décadas después de su cosecha, “solo se encuentran en dos bodegas: Vega Sicilia y Valduero”. Y no lo dicen por arrogancia, sino con la certeza de quien ha visto envejecer las añadas del 89 o del 91 y las han disfrutado con todo el vigor, sin rastro de cansancio. “Nuestras botellas siguen vivas”, repiten. Vinos bien nacidos, con estructura y equilibrio, que sobreviven al tiempo y hablan de su tierra cuando muchos otros ya han callado.

    «Nuestro nombre se construye a golpe de esfuerzo y calidad»

    Yolanda llegó a Gumiel de Mercado con apenas 24 años y una determinación que no admitía interferencias, “partimos de cero, sin dinero y sin experiencia”. Primero levantaron los cimientos físicos —las tierras, las primeras plantaciones, el arreglo de la vieja cooperativa alquilada— y luego los comerciales, diversificando entre mercado nacional y exportación. “Nuestro nombre se construye a golpe de esfuerzo y calidad”, resumen. Carolina, siempre elegante y pragmática, se encargó de crear “un mercado quizá no muy mediático, pero sí muy sólido”. Los primeros años fueron duros, marcados por la renuncia a la visibilidad rápida y por la decisión de crecer despacio. Hoy, con la perspectiva del tiempo, las dos coinciden: «era la única manera de llegar alto sin perder el foco».

     

    La historia de Yolanda empieza mucho antes de Valduero, en un aula de su colegio de monjas. Tenía 13 años cuando una profesora le preguntó qué quería ser de mayor. “Ingeniero agrónomo”, respondió sin dudar. La monja la miró con condescendencia y sentenció: “¿Ingeniero tú? Tú como mucho, peluquera”. Aquel desdén se convirtió en el primer impulso de su carrera. “A esa monja le debo lo que soy”, admite. Tres años después, con 16, al probar por primera vez un buen vino, tuvo «la revelación»: “Buah, qué bueno, yo quiero dedicarme a hacer esto”. Desde entonces, el camino fue recto y directo.

    Yolanda recuerda que de pequeña su nariz no paraba. “Todo lo olía, todo lo probaba”, comenta entre risas. «Libros, madera, fruta, cualquier cosa que tuviera aroma o textura». Años después, esa obsesión se transformó en su herramienta de trabajo. “Donde realmente imagino los vinos es en la viña”, explica. Allí, probando las uvas una a una, concibe los ensamblajes que luego toman forma en bodega. Su proceso es tan intuitivo como riguroso: analiza, pero también siente. En las catas, rara vez necesita beber. “Voy con la nariz y si noto algo raro, paro”, cuenta. Habla del vino como si fuera un pensamiento líquido, algo que se crea con la cabeza y con el alma. Su talento innato solo puede calificarse con la más noble palabra de cuatro letras: arte.

    Yolanda confiesa que los sentidos que más emplea para hacer vino no son el gusto ni la vista. “La diferencia entre unos vinos y otros está más en el tacto que en la boca”, explica mientras sostiene una copa. Habla del tacto como una forma de relación íntima con el vino: cómo toca, cómo acaricia el paladar, cómo se siente. “Los dos sentidos que más empleo para hacer vino son el olfato y el tacto”. En su forma de entender la enología hay una sensualidad sinestésica: “el vino se huele, se toca y, sobre todo, se intuye”.

    La conversación deriva hacia la madera, ese elemento que en Valduero se convierte en algo vital. “La madera es mucho más que un recipiente: es parte del alma del vino”, explica la enóloga. “Cada vino pasa por distintas barricas de orígenes diversos, un proceso artesanal que puede combinar hasta siete tipos de robles —francés, americano del norte, renano, centroeuropeo, húngaro y otros— para lograr complejidad y elegancia.

    En la bodega reposan 3.800 barricas, ninguna usada más de cuatro años y medio, ya que el poro se acaba sellando y la madera deja de respirar y de oxigenar al vino. Cuando eso ocurre, las barricas encuentran una segunda vida: las adquiere The Macallan, cuyos whiskies de lujo envejecen en orgullosa madera “usada Valduero”, como figura en sus catálogos. Esa alianza simbólica une dos mundos —la Ribera del Duero y las Highlands— bajo una misma premisa: el respeto al tiempo, la nobleza del oficio y la búsqueda de la perfección.

    «La confianza de nuestro padre nos regaló lo más bonito de la existencia: paz y seguridad en nosotras mismas»

    El compromiso ambiental y social es otro de los pilares de Valduero. Yolanda, durante muchos años miembro del Consejo Regulador de Ribera del Duero y única candidata reelegida varias veces, defiende activamente el equilibrio ecológico de la región —al igual que Carolina—. Desde su bodega, las hermanas lideran la oposición a las macrogranjas porcinas y plantas de biogás que amenazan los acuíferos y el paisaje. “No puedes llenar de purines la tierra de la que nace el vino que representa a España”, advierte Carolina.

    Dos mujeres, dos hermanas, dos aventureras que forman un ente con dos cabezas. “Todo lo que a mí se me ocurre dentro de la bodega, Carol lo traslada al mundo real”. Talento técnico y sensibilidad comercial hacen posible el éxito de Valduero. “¿Nuestro secreto? Nos queremos y nos respetamos de tal manera que todo fluye”, concluyen.

    «Os quiero mucho como hijas, pero prefiero no saber si os querría mucho como socias»

    Nos consta que para su padre, para Gregorio, que hoy tiene 91 años, sus hijas son su mayor orgullo. Cuando en 1984 empezaron su aventura en Gumiel de Mercado él les dejó clara una cosa: “Os quiero mucho como hijas, pero prefiero no saber si os querría mucho como socias”. Su apoyo desde la distancia y su convencimiento de que juntas podrían lograr lo que se propusiesen —en estos tiempos de hijos superprotegidos y débiles— hicieron que Yolanda y Carolina se enderezasen solas. “La confianza de nuestro padre nos regaló lo más bonito de la existencia: paz y seguridad en nosotras mismas”.

     

    Valduero Club de Ilustres Fans

    ¿Y dónde disfrutamos de estos vinazos? Por ejemplo, en el Club La Tenada de Valduero, toda una rareza en el mundo del vino: un espacio privado donde cada socio posee su barrica personalizada de 300 botellas, elaboradas con los mejores coupages de la casa. La membresía mínima cuesta 8.700 euros —correspondiente al vino Valduero Una Cepa— e incluye la Experiencia Valduero, una jornada completa en la bodega con comida y visita para hasta veinte invitados. El club nació como una alternativa a las grandes superficies, buscando mantener el control sobre la conservación del vino y reforzar el vínculo directo con el consumidor.

    La Tenada cuenta con unos 400 socios entre particulares y empresas, y con un elenco de nombres propios que funcionan como embajadores naturales: de Mario Vargas Llosa a Ken Follett pasando por Glenn Close, Plácido Domingo, Antonio López, Loquillo, Carlos Herrera, Elena Arzak, Roca Rey, Leiva, Isabel Coixet, Cristiano Ronaldo, Sonya Yoncheva, Vicente del Bosque o Mark Knopfler, entre otros.

    Todos ellos recibieron su barrica, convertida en símbolo de pertenencia y de amistad con la casa. En palabras de Carolina, el club es “una comunidad de excelencia y de conversación”. Ya quisieran muchos programadores culturales adscritos a los distintos gobiernos de España —nacional, comunitario, provincial o local— desenvolverse en este nivel de excelencia.

    El vínculo entre Valduero y el arte se materializa también en el museo El arte de Valduero, inaugurado por el pintor Antonio López, que alberga la colección permanente de obras inspiradas en la bodega y su paisaje. De esta iniciativa nace el Certamen Valduero con las Bellas Artes, organizado inicialmente con la Universidad Complutense y hoy con la Francisco de Vitoria, una cita bienal que alcanza ya su novena edición.

    El programa premia el talento emergente: el ganador obtiene una beca financiada por Valduero, mientras que el segundo premio recibe un encargo remunerado para la colección privada de las hermanas García Viadero. “El artista siempre ha funcionado por encargos, no lo olvidéis”, repite siempre el gran Antonio López a los estudiantes.

    Enciclopedia de grandes vinos

    Todo lo hablado y leído se traduce en estos vinos bien nacidos, con estructura y equilibrio, que sobreviven al tiempo y hablan de su tierra cuando muchos otros ya han callado.

    Ellos son Valduero Una Cepael vino emblema de la bodega y su reserva básico. Se elabora a partir de una única cepa por botella, lo que refleja la filosofía de baja producción y máxima calidad. Con una crianza larga en barrica y botella, es equilibrado, potente y muy elegante.

    Valduero 6 Años es un vino de guarda con personalidad propia. Su nombre hace referencia al tiempo que pasa entre barrica y botella antes de salir al mercado. Combina estructura y complejidad con una redondez que lo hace más accesible que los grandes reservas. Ese tipo de vino con el nunca fallas.

    Valduero 12 Años es uno de los grandes orgullos de la casa, elaborado íntegramente a mano y con una crianza excepcionalmente larga. Representa la culminación de la filosofía Valduero: respeto por la tierra, paciencia y excelencia artesanal. Ha sido reconocido entre los mejores vinos del mundo por su profundidad y equilibrio.

    Valduero Dos Maderas refleja la experimentación de la bodega con la madera. Pasa por diferentes tipos de roble —francés y americano, entre otros— para aportar complejidad aromática y matices distintos.

    Valduero Blanco Albilloun pionero en la Ribera del Duero, elaborado con la variedad autóctona albillo mayor. Es un blanco elegante, con cuerpo y buena capacidad de guarda, que demuestra la versatilidad de la región más allá de sus tintos.

    Consulta la noticia en los medios:

  • Valduero Blanco recomendado por la pareja de expertos en vino más famosa del mundo

    Tres magníficos ejemplos de la calidad de los vinos de nuestro país que sorprenden por su elaboración y su equilibrio en copa.

    Que los vinos españoles triunfan allá donde van es algo de sobra conocido. La calidad de nuestros caldos es reconocida a nivel mundial y muchos expertos en la materia no cejan en recomendar referencias patrias a cualquiera que les escuche.

    Es el caso de Mike DeSimone y Jeff Jenssen, popularmente conocidos como los World Wine Guys. Es una pareja de expertos y divulgadores con un impacto tremendo en la industria vinícola mundial, por lo que sus opiniones pueden marcar la trayectoria de cualquier bodega o botella. Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de hacerles una larga entrevista en la que, entre otros muchos temas, les pedimos que a cuenta de la publicación de su último libro sobre vinos blancos que nos recomendaran tres ejemplos españoles de calidad. La respuesta es para tenerla muy en cuenta porque han elegido tres vinos muy asequibles y también muy variados: un Albariño, un Ribera y un Rioja.

    Empecemos por el Ribera del Duero, que no es otro que Valduero Albillo Mayor. Este monovarietal de Albillo, elaborado por Bodega Valduero refleja fielmente el carácter del terruño de Gumiel de Mercado. Las cepas, con una edad media de 12 años y cultivadas sin riego ni abonos químicos, se vendimian de forma manual en pequeñas cajas de 14 kg. Tras una cuidadosa selección, la uva se enfría durante 12 horas antes de prensarla, y el mosto fermenta en acero inoxidable a temperatura controlada durante al menos 14 días, sin estabilizarse ni filtrarse antes de embotellar, lo que garantiza la máxima expresión de su personalidad.

    En copa, se presenta de un color pajizo muy claro, resistente a la oxidación, y desprende un aroma frutal fresco, con notas de piña y pomelo que son marca de la variedad Albillo. En boca resulta equilibrado, donde la corpulencia se combina con una acidez ligera que aporta frescura y redondez, haciendo de este blanco un ejemplo perfecto de la elegancia y singularidad de los vinos de Ribera del Duero. Perfecto para acompañar platos de verduras, ensaladas o pescado blanco.

     

    Seguimos con el Rioja, que es Valenciso Blanco, cuya añada de 2020 recibió 94 puntos Parker. Elaborado con un 70% de Viura y un 30% de Garnacha Blanca, este coupage procede de viñedos muy viejos ubicados en Villalba, Haro y Ollauri, cultivados de manera sostenible sobre suelos arcillosos y calcáreos. La cosecha se realiza de forma manual para preservar la integridad de los granos y mantener todas sus cualidades. Tras la vendimia, la uva fermenta en barricas de roble del Cáucaso y reposa en las mismas durante nueve meses, lo que le aporta complejidad y estructura sin perder el protagonismo de la fruta. De cada añada se elaboran apenas 9.000 botellas, reflejando la atención y el cuidado que caracterizan a la bodega Valenciso desde su fundación en 1998 por Luís Valentín y Carmen Enciso.

    En copa, se muestra de un amarillo dorado brillante y limpio, desprendiendo aromas frescos y envolventes, con notas cítricas y recuerdos a repostería y maderas muy finas. En boca es cremoso y untuoso, con un equilibrio entre frescura y riqueza, donde predominan la fruta blanca y los matices cítricos, acompañados de ligeros recuerdos tostados que perduran tras el sorbo. Es un vino que marida perfectamente con pescados grasos, carnes blancas, platos con salsas cremosas, quesos curados o recetas mediterráneas.

    El último de la lista es Granbazán Limousin Albariño, pionero en la crianza en barrica dentro de la Denominación de Origen Rías Baixas. Procedente de la Finca Tremoedo, sus uvas, cultivadas en viñas de más de 40 años sobre suelos de “xabre” o granito meteorizado, se seleccionan cuidadosamente con bajas producciones, podas en verde y deshojado para lograr un fruto concentrado y equilibrado. Tras el despalillado y una maceración en frío de 10 a 14 horas, el mosto fermenta controladamente entre 15 y 17 °C en depósitos de acero inoxidable. Durante la última fase de la fermentación, el vino inicia su crianza en barricas de roble francés durante un mínimo de 4 meses, completando posteriormente 18 meses más en depósito de acero para afinar su perfil y conservar la frescura característica del albariño.

    En copa, este vino gallego se nos presenta de color amarillo pajizo con reflejos dorados, translúcido y brillante. Su nariz es intensa y golosa, donde se perciben notas de membrillo, mango confitado y manzana con canela, acompañadas de matices de cera de abeja, toffe y un delicado fondo de hierbas como orégano y romero. En boca se muestra amplio y con carácter, con un volumen notable y una salinidad que se percibe desde el primer trago, mientras la acidez armoniosa acompaña todo el recorrido. Su final es largo y persistente, con un recuerdo sutil a bollería fina y ahumados que refuerza la complejidad y personalidad del vino.

    Un blanco ideal para acompañar platos de productos del mar, como pulpo a Feira o conservas naturales (mejillones, zamburiñas, berberechos), platos de carnes blancas poco especiadas o quesos como el Camembert, San Simón o Cabrales.

    Consulta la noticia en los medios:

  • Un vino hecho a mano

    Valduero Una Cepa Premium 2015, elegido por el Master of Wine Frank Smulders y reconocidos coleccionistas europeos como el mejor vino de España, con 99 puntos sobre 100. Un vino artesanal con 10 años de crianza

    En el mundo de los vinos de alta gama, España vuelve a destacar. Esta vez, el protagonista es ‘Valduero Una Cepa Premium 2015’, un vino que ha cautivado tanto a expertos como a coleccionistas. Calificado con 99 puntos sobre 100esta botella representa la cima de la enología española.

    Una bodega a la vanguardia de la excelencia

    Valduero está reconocida como una de las dos mejores bodegas de España, junto con Vega Sicilia. Ubicada en las tierras de gran altitud de Ribera del Duero, ha ganado reputación por su calidad excepcional, con todos sus vinos puntuando consistentemente entre 95 y 99 puntos en rankings internacionales.

    El secreto: artesanía y respeto por la tierra

    ¿Qué hace que los vinos de Valduero sean tan especiales? Según Yolanda García Viadero, creadora de ‘Valduero Una Cepa Premium’ y miembro de la familia fundadora de la bodega, la clave está en un profundo respeto por la naturaleza. Los viñedos de Valduero se cultivan utilizando métodos tradicionales y ecológicos: nunca se riegan y no se usan fertilizantes ni productos químicos artificiales. En su lugar, se permite que la tierra dé solo lo que puede ofrecer de forma natural, garantizando así una calidad excepcional de la uva.

    Yolanda supervisa personalmente una rigurosa selección de racimos, eligiendo solo aquellos de viñas de bajo rendimiento, donde cada planta concentra sus nutrientes en apenas un par de racimos. «Estas uvas son oro puro», afirma, destacando la exclusividad de cada cosecha.

    Crianza y complejidad: el arte de la vinificación lenta

    El carácter artesanal de ‘Valduero Una Cepa Premium’ va más allá del viñedo. El vino pasa por un cuidadoso proceso de crianza en barricas de roble de distintas procedencias, lo que le permite desarrollar matices complejos y únicos durante cuatro años.

    Hace más de dos décadas, Yolanda comenzó a experimentar con distintos tipos de madera para perfeccionar el proceso de envejecimiento. Su filosofía: «Cocinar lento, crear arte». El resultado es un vino que encarna la paciencia, precisión y tradición.

    Un vino que desafía al tiempo

    En abril, tres destacados coleccionistas europeos –David Krautheim, Nish Pandya y Mauricio Roca– degustaron ‘Valduero Una Cepa Premium 2015’ junto al Master of Wine Frank Smulders y algunos de los mejores sumilleres de Europa. Su veredicto fue unánime: 99 puntos sobre 100, una puntuación que resalta tanto su calidad excepcional como su potencial de guarda. Los expertos predicen que este vino seguirá evolucionando en botella al menos una década más.

    Cuando se le pregunta si la artesanía es simplemente una moda, Yolanda responde con claridad: «Las modas van y vienen, pero la excelencia perdura». En su opinión, la verdadera artesanía se está convirtiendo en el lujo supremo del siglo XXI.

    Una bodega a la vanguardia de la excelencia

    Valduero está reconocida como una de las dos mejores bodegas de España, junto con Vega Sicilia. Ubicada en las tierras de gran altitud de Ribera del Duero, ha ganado reputación por su calidad excepcional, con todos sus vinos puntuando consistentemente entre 95 y 99 puntos en rankings internacionales.

    El secreto: artesanía y respeto por la tierra

    ¿Qué hace que los vinos de Valduero sean tan especiales? Según Yolanda García Viadero, creadora de ‘Valduero Una Cepa Premium’ y miembro de la familia fundadora de la bodega, la clave está en un profundo respeto por la naturaleza. Los viñedos de Valduero se cultivan utilizando métodos tradicionales y ecológicos: nunca se riegan y no se usan fertilizantes ni productos químicos artificiales. En su lugar, se permite que la tierra dé solo lo que puede ofrecer de forma natural, garantizando así una calidad excepcional de la uva.

    Yolanda supervisa personalmente una rigurosa selección de racimos, eligiendo solo aquellos de viñas de bajo rendimiento, donde cada planta concentra sus nutrientes en apenas un par de racimos. «Estas uvas son oro puro», afirma, destacando la exclusividad de cada cosecha.

    Crianza y complejidad: el arte de la vinificación lenta

    El carácter artesanal de ‘Valduero Una Cepa Premium’ va más allá del viñedo. El vino pasa por un cuidadoso proceso de crianza en barricas de roble de distintas procedencias, lo que le permite desarrollar matices complejos y únicos durante cuatro años.

    Hace más de dos décadas, Yolanda comenzó a experimentar con distintos tipos de madera para perfeccionar el proceso de envejecimiento. Su filosofía: «Cocinar lento, crear arte». El resultado es un vino que encarna la paciencia, precisión y tradición.

    Un vino que desafía al tiempo

    En abril, tres destacados coleccionistas europeos –David Krautheim, Nish Pandya y Mauricio Roca– degustaron ‘Valduero Una Cepa Premium 2015’ junto al Master of Wine Frank Smulders y algunos de los mejores sumilleres de Europa. Su veredicto fue unánime: 99 puntos sobre 100, una puntuación que resalta tanto su calidad excepcional como su potencial de guarda. Los expertos predicen que este vino seguirá evolucionando en botella al menos una década más.

    Cuando se le pregunta si la artesanía es simplemente una moda, Yolanda responde con claridad: «Las modas van y vienen, pero la excelencia perdura». En su opinión, la verdadera artesanía se está convirtiendo en el lujo supremo del siglo XXI.

    Una edición limitada para coleccionistas

    ‘Valduero Una Cepa Premium’ sólo se produce en añadas excepcionales, lo que lo convierte en un artículo muy codiciado por coleccionistas. Al ser preguntada por sus ediciones favoritas, Yolanda destaca sin dudarlo las de 2010, 2011 y, por supuesto, 2015.

    Para quienes tienen la fortuna de abrir una de estas botellas lacradas con cera, la experiencia es inigualable: un vino que, pese a sus 10 años de crianza, conserva una frescura milagrosa, mientras ofrece una compleja sinfonía de aromas y sabores.

    Mientras tanto, en las profundidades de las bodegas subterráneas de Valduero, estos vinos siguen madurando en silencio -un homenaje al tiempo, la tradición y la excelencia-.

    Consulta la noticia en los medios:

  • Antonio López apadrina «Valduero con las Bellas Artes 2025»

    El VIII certamen “Valduero con las Bellas Artes” se ha celebrado en la prestigiosa universidad Francisco de Vitoria a iniciativa de su facultad de Bellas Artes y de Bodegas Valduero.

    El miércoles 7 de mayo de 2025, se celebró el octavo certamen Valduero con las Bellas Artes, en la prestigiosa universidad madrileña Francisco de Vitoria.  Su facultad de Bellas Artes y diseño convocó hace unos meses el concurso en el que veinte de sus alumnos han competido interviniendo una barrica de vino para transformarla en una obra de arte.

    El jurado de esta nueva edición ha tenido el privilegio de contar como Presidente de Honor con el pintor Antonio López, quien ha comentado que:

    “Elegir los ganadores ha sido una tarea muy difícil, más de la mitad podrían haberse llevado el premio. Me ha gustado mucho el libro porque, aunque en un primer momento no te recuerda a una barrica, cuando lo cierras, el conjunto hace que sea un objeto con mucha belleza. La segunda obra” es una escultura, en la que ha desecho la barrica y ha construido una escultura”

    También han formado parte del jurado Pablo López Raso, Director de los grados en Bellas Artes y Diseño de la UFV, Mar Solís, escultora y profesora del Grado en Bellas Artes de la UFV, Roberto Campos, Coordinador de proyectos de diseño en el  grado de diseño de la UFV, Irene Solís Cobo, gestora cultural en el departamento de actividades culturales de la UFV, Yolanda García Viadero  Consejera de Bodegas Valduero, Carolina García Viadero consejera de Bodegas Valduero , Óscar Vázquez, Subdirector de Antena3 Noticias y Manuel Villanueva, Director general de Contenidos culturales  de Mediaset.

    Los premios

    El Primer premio del certamen que consiste en la matrícula del grado en Bellas Artes y diseño, impartido por la Universidad Francisco de Vitoria, ha sido para Jorge Recio del Valle por la obra “Esto no es un libro”

    El segundo premio consiste en el mecenazgo para la transformación de una nueva barrica que irá a parar a la colección privada de Bodegas Valduero; esta obra será encargada al ganador Alexandra Carrasco por la obra “Mondando el vino”

    En su continuo apoyo al arte y a la cultura, Bodegas Valduero junto con la Universidad Francisco de Vitoria; apoyan a los futuros referentes de las bellas artes y del diseño, alentándoles a crear obras de arte partiendo de una barrica en la que se han envejecido los excelentes vinos Valduero.

    Todas las obras de los participantes serán expuestas en el Museo “EL ARTE DE VALDUERO”, un espacio espectacular dentro de las bóvedas excavadas de la bodega, en el que se funde el arte con el Vino.

    Valduero con la Bellas Artes

    La idea nació con la intención de hacer que los alumnos reflexionen sobre el vino como elemento cultural milenario y que se inspiren en éste para realizar obras que han resultado según el genio Antonio López, “de una excelente calidad y originalidad. Además de ser una iniciativa que acerca el arte a la sociedad”

    Y en palabras de Carolina Garcia Viadero: “Esta octava edición supone una gran satisfacción para Bodegas Valduero, significa poder experimentar y acercarnos a los jóvenes para que vean el vino como un elemento cultural y milenario de nuestra historia. Pretendemos promover el vino con mesura y con respeto”

    Consulta la noticia en los medios:

  • Cómo Bodegas Valduero ha creado uno de los Clubes de Vino más Exclusivos del Mundo

    ¿Qué tienen en común Cristiano Ronaldo, Glenn Close y Mark Knopfler? Todos son miembros de Membresía La Tenada by Valduero, un club exclusivo de Bodegas Valduero en Ribera del Duero que ha conquistado a estrellas y personalidades de renombre mundial.

    Desde su fundación en 2004 con solo 10 miembros, este selecto club ha crecido hasta alcanzar alrededor de 300 socios, atrayendo a célebres chefs, escritores y directores de cine ganadores del Oscar. La razón es clara: privilegios únicos en una bodega europea que compite con las mejores del mundo.

    Los miembros disfrutan de 20 cenas privadas para hasta 20 invitados en el restaurante exclusivo de Valduero, visitas personalizadas a la bodega y catas con los propietarios. La entrada al club se obtiene comprando un barril de los mejores vinos de Valduero, con precios entre 7.200 y 20.000 dólares. Cada barril, tras años de envejecimiento en roble, se embotella y personaliza con etiquetas únicas para el socio.

    Carolina García Viadero, copropietaria de Valduero junto a su hermana Yolanda, destaca:
    «Nuestro objetivo es ofrecer un servicio personalizado a cada miembro. No buscamos la exclusividad por riqueza, sino por excelencia.»

    Los socios, al visitar la bodega, firman su barril con una placa de latón en un pasillo que conduce al restaurante en la cima de la colina. Allí, en La Tenada, disfrutan de platos tradicionales como el cordero lechal, maridados con los prestigiosos Tempranillo y Albillo Mayor de Valduero.

    El club ofrece también cenas para grupos reducidos en restaurantes de alta cocina en Madrid, como Charrúa, Tatel o Ten con Ten. Pero más allá de los beneficios, lo que realmente enamora es el vino. Glenn Close lo expresó con una frase memorable:
    «Que mi arte envejezca y perdure con la misma elegancia que vuestros vinos.»

    El Nobel Mario Vargas Llosa, también miembro, lo describe como un honor:
    «Valduero mantiene viva la gran tradición del vino, un pilar fundamental de la cultura occidental.»

    🔗 Descubre más sobre Membresía La Tenada aquí.

    Ver noticia en Robb Report

  • Valduero Destaca en Robb Report como Referente en Vinos de Albillo Mayor

    La prestigiosa publicación Robb Report ha reconocido a Valduero como una de las bodegas más destacadas en la elaboración de vinos blancos de guarda en España.

    En un reciente artículo, la revista resalta el potencial del Albillo Mayor, una variedad autóctona de la Ribera del Duero que está ganando reconocimiento internacional por su complejidad y capacidad de envejecimiento.

    El artículo subraya cómo el Albillo Mayor, una uva con una historia centenaria, ha sido tradicionalmente utilizada en pequeñas proporciones en los vinos tintos, pero ahora está emergiendo con fuerza como una opción de gran valor para la elaboración de vinos blancos de alta calidad. Gracias a su acidez equilibrada y su capacidad de maduración, esta variedad ofrece vinos con una notable evolución en botella, combinando notas afrutadas con una textura sedosa y una mineralidad marcada.

    Valduero, con su enfoque en la calidad y la autenticidad, ha sabido aprovechar al máximo las cualidades del Albillo Mayor. La bodega ha trabajado meticulosamente en la selección de viñedos y en procesos de vinificación que permiten expresar el carácter único de esta variedad. Como resultado, sus vinos blancos han captado la atención de críticos y expertos del sector, consolidándose como una referencia en la Ribera del Duero y más allá.

    Este reconocimiento refuerza el compromiso de Valduero con la innovación y la recuperación de variedades autóctonas que aportan una identidad singular a sus vinos. Con esta mención en Robb Report, la bodega sigue posicionándose como un referente en la producción de vinos de calidad con proyección internacional.

    Para leer el artículo completo, puedes acceder al siguiente enlace: Robb Report

  • Cata maridaje con vinos de Bodegas Valduero

    El pasado 6 de noviembre tuvimos la suerte de disfrutar en un acto organizado por nuestra Academia Vasca de Gastronomía dentro del acuerdo que mantenemos con  la Sociedad Bilbaina, de una cata maridada con vinos de la Bodega Valduero. Esta Bodega de Ribera del Duero, una de las primeras de dicha denominación, fue creada por Gregorio García Alvarez en las cercanías de Aranda de Duero. Su hija Yolanda, ingeniera agrónoma vio en aquella zona y en las uvas que allí se producían un enorme potencial sobre el que se ha ido desarrollando esta bodega de primerísimo nivel con 200 Hectáreas de viñedo propio. Visitarla es un privilegio. Recorrer sus casi 700 metros de túneles excavados a más de 25 metros, con centenares de barricas, dan una idea del esfuerzo de esta familia y de sus empleados, a los que se les nota su compromiso en el mimo con el que tratan sus productos.

    Desde los preciosos viñedos de Gumiel de Mercado nos visitaron José Luis Chico y Javier Malumbres, quienes, en representación de la Bodega, nos ofrecieron unas magníficas explicaciones, que demostraban la pasión que ambos sienten por su trabajo y por el producto que nos presentaron.

    El primer vino que degustamos fue Valduero Una Cepa de 2019. Un vino 100% tempranillo con 18 meses de crianza en barricas de diferentes orígenes y 12 meses en botella. Frutal, con una acidez muy equilibrada y cuyo nombre proviene del concepto de obtener de cada cepa una botella. De gran intensidad y gran recorrido en boca. Un vino que acompañaba perfectamente al Pan con Habitas y Foie que nos había preparado el equipo de cocina de la Sociedad Bilbaina. Si las puntuaciones nos son reveladoras, en este caso ha obtenido 97 puntos en Tim Atkins o 96 en Decanter o en ABC.

    Pan con Habitas y Foie

    En segundo lugar, probamos el Valduero Reserva 2 cotas de 2017 que, en comentarios entre los presentes, lo calificamos de espectacular y más si se tiene en cuenta su relación calidad-precio. También 100% tempranillo con una crianza de 30 meses en barrica y  otros 30 meses en botella. Como bien comentaron nuestros invitados, este vino refleja a la perfección la uva Tempranillo de las tierras altas. Viñedos de bajo rendimiento, con aromas más sofisticados a café, tabaco, etc. potente en boca, pero en absoluto agresivo, carnoso llenando el paladar. Una muestra perfecta del buen hacer de esta bodega, que decidimos acompañar en una apuesta arriesgada, pero que resultó todo un éxito, con un Bacalao Confitado con Cebolla Caramelizada.

    Bacalao Confitado con Cebolla Caramelizada.

    El tercero de nuestros vinos implicaba ya un salto cualitativo en sofisticación. Potente y elegante a la vez, algo muy difícil de conseguir, pero que aquí, en este Valduero 6 años 2016, se obtiene de manera perfecta. 3 años de envejecimiento en barricas de diferentes orígenes y otros 3 en botella. Sorprendente la vivacidad que se veía reflejada para comenzar en un color granate intenso, diría que la palabra que mejor define a este vino es “complejidad”. Envolvente. Es uno de esos vinos que uno quiere tener en su bodega para una gran ocasión. En este caso decidimos acompañarlo de Codillo ibérico con reducción de Pedro Ximenez y setas de temporada. 97 puntos Decanter o 95 en Wine Enthusiast.

    Codillo ibérico con reducción de Pedro Ximenez y setas de temporada

    Con el cuarto vino, un Valduero Gran Reserva 2 racimos 2015, decidimos maridar en primer lugar una carne, un Taco de añojo a la plancha con boletus, y posteriormente un postre, una Tarta Mousse de chocolate lo cual da una idea de la versatilidad de este gran vino, que, en mi caso, calificaría como uno de los mejores que he probado en los últimos tiempos.

    Taco de añojo a la plancha con boletus

    Sin que los demás lo desmerezcan, este Gran Reserva es un vino “de bandera”, 4 años en barricas de maderas de diferentes orígenes y un mínimo de 40 meses en botella, que procede de uvas seleccionadas racimo a racimo, en vides que tan solo producen dos racimos por planta. Rojo granate, de nuevo sorprende por su viveza a pesar de que estamos hablando de casi diez años desde su vendimia. Con aromas en los que se distinguen con elegancia los ahumados, el toffee… Sencillamente magnífico. Extraordinario.

    Tarta Mousse de chocolate

    Ha sido esta degustación con Bodegas Valduero  una magnífica experiencia que espero tengamos la oportunidad de repetir en un futuro e incluso con visita a sus instalaciones y viñedos. El conocimiento y la simpatía de los representantes de la Bodega que nos acompañaron, José Luis Chico y Javier Malumbres, logró que los asistentes quedaran encantados con todo lo que nos transmitieron. Tendrán siempre la puerta de la Sociedad Bilbaina abierta para ellos y el agradecimiento de nuestra Academia.

    Autor: Tomás González Pérez – Vocal y Académico de Número de la Academia Vasca de Gastronomía

  • Valduero Blanco Reserva 2016: Un Icono del Vino Blanco Español Reconocido por Robb Report

    El vino blanco ha sido históricamente menospreciado cuando se habla de envejecimiento, pero el reciente reconocimiento al Valduero Blanco Reserva 2016 en una importante publicación internacional (Robb Report) desafía este prejuicio. Este vino, elaborado por Bodegas Valduero, ha sido destacado como uno de los mejores ejemplos de cómo los blancos pueden ganar complejidad y refinamiento con el tiempo.

    Un legado de excelencia en Ribera del Duero

    El Valduero Blanco Reserva es fruto de la dedicación de Yolanda y Carolina García Viadero, quienes apostaron por la uva Albillo Mayor mucho antes de que fuera reconocida oficialmente por la Denominación de Origen Ribera del Duero en 2021. Con viñedos de más de 12 hectáreas dedicados a esta variedad autóctona, Bodegas Valduero ha liderado la revitalización de esta uva única, creando un vino reserva que representa la perfecta unión entre tradición e innovación.

    Un vino de carácter y complejidad

    El Valduero Blanco Reserva 2016 destaca por sus exquisitas notas de nectarina, manzana Golden Delicious, chocolate blanco, tomillo seco y un sutil toque ahumado. Su textura cremosa y una marcada acidez lo convierten en un vino equilibrado y lleno de personalidad, con un potencial de envejecimiento de al menos una década más. Este tipo de elaboración no solo subraya la versatilidad de la Albillo Mayor, sino también su capacidad para competir con grandes blancos internacionales en complejidad y elegancia.

    Un reconocimiento que trasciende fronteras

    El artículo que resalta las bondades del Valduero Blanco Reserva es una pieza clave dentro de un análisis más amplio sobre los vinos blancos de guarda. Este reconocimiento no solo pone en valor a Bodegas Valduero como pionera en la región, sino que también refuerza la posición de España en el mapa mundial de los grandes vinos blancos.

    Descubre más

    Para aquellos interesados en profundizar en esta historia y conocer más detalles sobre el Valduero Blanco Reserva y otros grandes vinos blancos de guarda, pueden leer el artículo completo en la publicación internacional de Robb Report que destaca este hito enológico. Haz clic en el siguiente enlace para más información:

    https://robbreport.com/food-drink/wine/best-aged-white-wines-1235996977/

    El Valduero Blanco Reserva es un testimonio de que la paciencia, el respeto por el terroir y la innovación pueden crear vinos excepcionales que redefinen las expectativas.

  • Sony Yoncheva nueva socia de honor de la membresía la Tenada de Valduero

    la Soprano disfrutó de un maravilloso día en Valduero, donde pudo catar el vino de su Barrica Valduero Una cepa 2019 , además de otros fantásticos vinos de la bodega y pudo probar la nueva añada 2024

    La cantante de ópera se une así a otros artistas como Javier Camarena, Tenor, Cristiano Ronaldo, Carlos Herrera, Mark Knopfler o Glenn Close.

    Acompañada de la hermanas y propietarias Yolanda y Carolina García Viadero nos dejó estás bonitas palabras:

    “Mi corazón está aquí, gracias por la inspiración.” Sonya Yoncheva.

    En la tapa de su barrica podemos leer: “Agradecido a ustedes por esta increíble experiencia. Me dijeron que en el amor y en el toreo, despacio se llega más lejos. Y hoy me dí cuenta con la historia de Valduero que en la vida y en l mundo del vino, también. Gracias siempre!!”

    Carolina añade: “Roca Rey, es un honor contar contigo. Tienes tu casa en Valduero”.

    Una despedida calurosa que queda en un reencuentro próximo: otra inolvidable tarde en Valduero.

  • Primer vino Ribera del duero «Best in Show» en Decanter 2024

    Ribera del Duero recibe por primera vez un Premio Best in Show por un vino blanco: el Valduero Blanco Reserva 2016.

    Con este blanco de guarda Valduero rompe esquemas y tópicos para aquellos que piensan en Ribera del Duero como tierra exclusivamente de grandes tintos.

    Cuatro largos años de crianza han ido puliendo y enriqueciendo este monovarietal de Albillo mayor para brindarnos un vino de limitadísima producción, complejo, goloso y con volumen.

    Un vino espectacular con 97 Puntos Decanter, Best in show Decanter 2024 (entre los 50 mejores vinos entre 18.000 vinos) y primer vino de Ribera del Duero entre los mejores vinos de Decanter.

    La venta de este exclusivo vino está ya disponible en la tienda de valdueroencasa.com durante un tiempo limitado.

    Compra online ahora

     

  • Valduero 12 Años elegido entre los «Best of the Best» por Robb Report

    La prestigiosa y exclusiva publicación de EE.UU. ha elegido Valduero 12 años 2004 como uno de los 18 mejores vinos del mundo.

    Desde hace 36 años, el prestigioso medio Robb Report elige los «Best of the Best».

    Desde 1976, la publicación Robb Report ha buscado incansablemente una calidad y exclusividad excepcionales en todas las categorías y en todas las industrias para brindar contenido inigualable a una audiencia exigente. Esto es lo que hace que Robb Report sea sinónimo de lo mejor de lo mejor.

    Robb Report atrae a un público exigente que comparte el mismo aprecio y deseo por la calidad, la artesanía, el fino diseño y la exclusividad: elementos centrales que definen el lujo.

    Esta selección está llena de ideas, productos, experiencias y personas divididas en 16 categorías, que van desde automóviles y relojes hasta vino y joyería, pasando por arte, filantropía y tecnología. Los editores eligen, según su criterio, las mejores representaciones mundiales de cada una de esas categorías. Y este año, entre los 18 mejores vinos del mundo, incluyen nuestro Valduero 12 Años añada 2004.

    Se trata ante todo de la excelencia. Quienes aparecen en estas páginas operan con los más altos niveles de refinamiento y artesanía. Y qué mejor representante que nuestro Valduero 12 Años, vino que atesora 99 puntos Wine Enthusiast. Un vino que se recoge a mano cepa a cepa y que luego pasa 4 años en barrica más otros 8 años en botella. Solo elaborado en añadas excepcionales con una producción limitada y numerada.

  • Uno de los mejores tenores del mundo elige el club de vino más prestigioso de España

    Javier Camarena, uno de los mejores tenores en la actualidad, nuevo miembro de honor del club LA TENADA de Valduero.

    El club la TENADA de Valduero figura entre los 10 clubes de vino más prestigiosos de Europa. Fue creado hace más de 15 años en la bodega Valduero, actual exponente de los llamados vinos del lujo. Una bodega pionera en la Ribera del Duero, cuya rompedora apuesta es la elaboración de singulares botellas «hechas a mano», que transforman el vino en una obra de arte.

    A este club pertenecen socios particulares, grupos de amigos y empresas que viven el vino en primera persona adquiriendo una barrica de vino y tomando posesión de las llaves de una de las bodegas más prestigiosas de España.

    Ser miembro de este club significa acceder a los mejores coupages, con las trescientas botellas que contiene su barrica, las cuales son personalizadas con el nombre de cada socio que goza de la posibilidad de vivir, con sus allegados, las experiencias Valduero.

    Entre sus ilustres miembros de honor figuran talentos como el Premio Nobel Vargas Llosa, el genio de la pintura Antonio López , el oscarizado Jorge Drexler o el 5 veces balón de oro Cristiano Ronaldo.

    Todos ellos personajes de extraordinaria valía como Carlos Herrera, Ana Rosa Quintana, Plácido Domingo, Isabel Coixet, Glenn Close, Elena Arzak, Berasategui… entre una larga lista de admirados genios de diferentes disciplinas.

    Javier Camarena es uno de los mejores tenores del mundo en la actualidad.

    Desde este mes de mayo forma parte de los miembros de honor de este exclusivo club LA TENADA.

    El maestro y su esposa Marisol pasean por las cuevas subterráneas jalonadas de barricas, disfrutando de los diferentes aromas y de la apasionada charla con sus fundadoras, Yolanda y Carolina García Viadero.

    La experiencia Valduero comienza avistando un viñedo que es una oda a la sostenibilidad y al respeto al medio ambiente:

    «No pedimos más a la tierra de lo que la tierra nos da de modo natural: sin riego, sin químicos «, explica Yolanda. «Así es como estas tierras altas nos dan lo mejor de sí. Cuando quieres y respetas a la tierra, esta te devuelve oro», añade Yolanda.

    Paseando entre las magníficas bóvedas bajo la montaña, vuelven a explicar su rompedora apuesta por los vinos artesanos, y por la selección manual, racimo a racimo, dentro de cada viñedo.

    La elaboración artesana es su verdadera vocación y es así como algunos de sus vinos ocupan puestos destacados internacionalmente como Valduero 12 años 2001 (segundo mejor vino del mundo por Fine Alemania en 2022) , o Valduero LANTIGUA 1991 (clasificado como el vino de más alto valor de España por Wine Searcher 2023).

    El gran tenor compara este periplo con los acordes, los aromas y su pasión por la música. «Todos mis recuerdos primigenios tienen que ver con la música», así explica su temprana vocación musical en los coros de la Iglesia, con su flauta travesera.

    Al descorchar una fabulosa botella de Valduero Cepa Premium 2011, la estrella de la ópera, percibe su complejidad aromática y elogia su estructura viva pero elegante.

    La singular apuesta por el vino hecho a mano, es todo un reto en una era tecnológica en la que Valduero pretende que el ingenio humano no sea sustituido por el de las máquinas.

    Recientemente, coleccionistas europeos han otorgado a Valduero una cepa 2011, 99 puntos sobre 100, remarcando su increíble potencial y su complejidad y elegancia.

    «Estos vinos no tocan máquina alguna. Son fruto de la inspiración humana. Creemos que la artesanía va a ser el lujo del siglo XXI,» comenta Carolina.

    Camarena disfruta saboreando estos vinos, verdaderas joyas de la artesanía.

    Su personalidad desprende bondad. Su mirada noble y profunda destila sensibilidad.

    Su pasión por la ópera le llevó a abandonar todo por la música. Tras hacer su carrera de ingeniería se dio cuenta de que las matemáticas le gustaban de manera abstracta , no al ser aplicadas a la vida. Con arrojo y valentía, apostó por dedicar su vida a su gran pasión. Hoy es uno de los grandes.

    La celebración termina con un brindis especial, con Valduero 12 años 2001, catalogado como uno de los mejores del mundo.

    El tenor, su esposa Marisol y las hermanas García Viadero elevan sus copas por el largo y apasionante camino a la excelencia en el que han logrado

    transformar sus vocaciones en puro arte.

    En la entrañable despedida sellan una amistad con la que recuerdan emocionados al gran maestro Plácido Domingo, en la seguridad de que pronto brindarán de nuevo con él.

  • Wine Searcher, sitúa a Valduero Lantigua 1991 como el vino de más alto valor de España

    El buscador de vinos más fiable, ‘Wine Searcher’, sitúa a Valduero Lantigua 1991 como el vino de más alto valor de España. Yolanda García Viadero, su creadora, se refiere a él como «la cumbre de una idea».

    Entre todos los buscadores de vino que existen en el mercado, hay uno extraordinariamente prestigioso, Wine Searcher, puesto que basa sus rankings en las ventas reales de aquellos vinos que clasifica. En palabras del Master of Wine Pedro Ballesteros, Wine Searcher con sede en Auckland: «es una especie de laboratorio lleno de monitores que emiten la verdad de la verdad, basado únicamente en las ventas reales en el comercio mundial.

    Entre los 12 vinos más prestigiosos de España, cuatro pertenecen a bodegas de la Ribera del Duero: Valduero, Vega Sicilia y Pingus, que se reparten el podio de los más caros y prestigiosos de España. Dos de estos 4 son: Valduero 12 años 2001 y Valduero Lantigua 1991; los otros dos son Vega Sicilia 1968 y Dominio de Pingus 1996.

    El vino de más alto valor resulta ser Valduero Lantigua 1991. Tras las tres bodegas de Ribera del Duero, aparecen extraordinarios vinos de Rioja, Priorato y Bierzo.

    Yolanda García Viadero, consejera de Bodegas Valduero, es una de las creadoras más reputadas que evalúa su Valduero Lantigua 1991 como un verdadero lujo. Lo describe como un extraordinario viaje en el tiempo. Es un vino con 33 años de antigüedad que milagrosamente está vivo y resulta un placer para los sentidos. Según ella: «no se trata de decidir que un vino es el más caro de un país, sino de que haya coleccionistas que así lo consideren y paguen por él».

    Valduero, añade Yolanda, tiene una pasión: hacer vinos artesanales y convertir cada botella en una obra de arte. Nuestro éxito reside en la búsqueda incansable de la excelencia, nuestro lema es ciertamente agitador: «En la vida no hay que intentarlo, hay que conseguirlo, y por muy alta que sea la meta hay que creer en ello, pensando siempre en conseguirlo.»

    La naturaleza hace el resto, y la suerte acudió a su encuentro: «A la hora de elegir el terreno, la tierra donde caímos, en Ribera del Duero, es el epicentro de los mejores viñedos de la mejor zona para crear los mejores vinos. Y luego está el hábito de buscar la perfección. Somos perfeccionistas, y eso nos acerca a la excelencia».

    Valduero Lantigua responde a lo que sugiere su apellido. Es exactamente eso, antiguas añadas, botellas muy especiales que Yolanda García Viadero ha ido guardando en el botellero familiar durante todos estos años. «Realmente es una representación de la Ribera de Duero más longeva», asegura. «Añadas que tienen entre 25 y 30 años, lo que quiere decir que han estado dentro de la botella durante 15, 18 años, al menos». Según ella, cuando el amante del vino abre una de estas botellas, realmente está oliendo y degustando el tiempo que encierra un excelente vino. «Es algo muy exclusivo, algo que no hay, que no te puedes encontrar. ¿Quién ha guardado tanto tiempo una o varias botellas en un botellero? Son vinos que están presentes, que guardan sus características primigenias y se han ido transformando para dar un vino sutil, elegante y que asombra, porque todavía mantiene indiscutiblemente las características de un Ribera de Duero excelente».

    Por supuesto, todo eso tiene un valor. Que aquellas uvas vendimiadas en 1991, por ejemplo, se hayan convertido en vino, y que ese vino haya perdurado durante todos estos años, 32 años, «realmente es algo excepcional, y por eso tiene ese valor y ese precio, porque es bueno, muy bueno y excepcional».

    El experto Pedro Ballester consideró a Valduero 12 años 2001 como «un fabuloso compendio de la experiencia» de Yolanda García Viadero. «El Valduero 12 años es, sin duda, la cumbre de una idea», resume ella, y cuenta el proceso de selección y elaboración: Dentro de un mismo viñedo hay zonas muy particulares cada año, y en esa zona tan particular (apenas media hectárea por viñedo), se marcan los individuos, las plantas. Y dentro de las plantas, los racimos. Se seleccionan dos de cada cepa, para hacerlo todo manualmente. Es un vino que no lo toca una máquina, ni siquiera en el embotellado. «Esa elección de la uva, tan pormenorizada, planta por planta, racimo por racimo, da un resultado bárbaro, que roza la excelencia. Yo creo que Pedro Ballester se dio cuenta: cuando haces algo muy bueno se aprecia, y si eres un master of wine como él, con más motivo». Pero, según Yolanda, si cualquier persona sin conocimiento del vino tiene la oportunidad de probar un 12 años, se da cuenta que está ante a otra dimensión de vino. Y pone el foco en los coleccionistas: «Si, además se puede quedar con alguna botella en casa para ir viendo su evolución ya es el éxtasis, es una maravilla».

    Bodegas Valduero es pionera del vino hecho «a mano», y Yolanda García Viadero, la principal precursora de esta técnica. «Cuando la mente del ser humano se alía con una fuerte voluntad y además hay unas manos y una atención personal constantes, el resultado es excelente», explica. «Creo absolutamente en lo hecho a mano: significa seguir una idea y un camino de perfección y eso se hace también con la emoción. Ahí, justamente en el hecho a mano está la idea, la emoción, el trabajo, la artesanía, el esfuerzo. Sí, yo creo en todo eso frente a un mundo absolutamente digitalizado como el de hoy. El ser humano es el creador del arte, es el creador de las cosas realmente excepcionales, excelentes».

    Yolanda nos explica que la sostenibilidad y el ecologismo de Valduero son claro fruto de la experiencia de 40 años elaborando vino en las tierras más altas de la Ribera del Duero. «Cuando no pedimos a la tierra más de lo que la tierra naturalmente nos da, la tierra nos devuelve puro oro».

    No regamos el viñedo, no usamos fertilizantes químicos y vivimos una permanente selección de los racimos dentro del viñedo. El proceso de elaboración y crianza en diversas maderas de orígenes diferentes, busca en todo momento la artesanía y la excelencia, añade Yolanda García Viadero.

     

    “Nosotros pensamos que en la vida no hay que intentarlo, hay que conseguirlo”, declara Yolanda García Viadero, de Bodegas Valduero. Y continúa: “Cuando eso es así, digamos que la suerte viene a tu encuentro. Primero a la hora de elegir el terreno, la tierra donde caímos en Ribera del Duero, el epicentro de los mejores viñedos de la zona para crear los mejores vinos. Y, luego, está el hábito de buscar la perfección. Somos perfeccionistas y eso nos acerca a la excelencia”.

    Según Wine Searcher, los más prestigiosos y de más alto valor de España
    El perfeccionismo que caracteriza el trabajo de Bodegas Valduero se concreta al mirar la clasificación de Wine Searcher. De entre los mencionados, el más caro y prestigioso es Valduero Lantigua 1991.

    A Continuación os dejamos algunos de los medios que se han hecho eco de la noticia:

  • Roca Rey, nuevo miembro de honor del club La Tenada de Valduero

    La figura del toreo mundial recoge su barrica en uno de los ocho clubes más prestigiosos de Europa: La Tenada de Valduero.

    El pasado lunes en un precioso y soleado día de mayo, el torero peruano tomó posesión de su barrica.

    Yolanda y Carolina García Viadero, las hermanas fundadoras de la bodega, le mostraron los viñedos, una oda a la sostenibilidad, viñedos trabajados con viticultura natural, en la filosofía de no pedir a la tierra más de lo que la tierra da de modo natural.

    Roca Rey, paseó fascinado entre barricas por las galerías excavadas en las montañas cuyas cuevas albergan más de 3.700 barricas y guardan un secreto: el tiempo, ingrediente esencial de los vinos Valduero.

    Yolanda G.V. le explica con pasión cómo su Valduero 12 años, se elabora con las manos y añade, creemos que el ingenio humano no puede ser sustituido por la tecnología. El vino es arte, comenta Yolanda emocionada, cuando recuerda el reciente galardón: segundo entre los siete mejores vinos del mundo.

    El maestro y sus amigos cercanos, después de haber toreado el domingo por la tarde en Valladolid, disfrutaron de un almuerzo en el que armonizó los grandes vinos de la bodega con la gastronomía local, el tradicional cordero lechal con el vino de su barrica, Valduero Una Cepa 2019, en sus propias palabras: “un maravilloso y aromático reserva”.

    Terminó el maridaje con una tabla de quesos artesanos locales que degustó en compañía de una copa de Valduero 12 años 2004, Segundo mejor vino del mundo.

    Yolanda explica cómo selecciona los racimos en el viñedo, y le habla de su valiente y poco común apuesta: “hacer el vino con nuestras manos nos permite firmar cada botella de manera muy personal, entender esta profesión como el arte de convertir cada botella en una experiencia única y artesana”. Yolanda añade: “que ha conocido pocas personas como el torero Roca Rey, capaces de expresar tanto con tan pocas palabras”.

    Andrés, entre vino y vino, explica cómo empezó a torear con menos de 10 años en una familia cuyo bisabuelo era ganadero, el abuelo empresario de la Plaza de Toros de Lima, y un tío suyo rejoneador. El arte del toreo corría por sus venas. Fascinado, cata Valduero 12 años consciente de que ha sido clasificado entre los 7 vinos más grandes del mundo y disfruta de las maravillosas sensaciones que éste le aporta, elogiando su excelencia.

    Nos impresiona su exquisita educación y su extraordinaria valía y determinación, que nos hace pensar que su carrera será, como nuestros vinos, eterna.

    En la tapa de su barrica podemos leer: “Agradecido a ustedes por esta increíble experiencia. Me dijeron que en el amor y en el toreo, despacio se llega más lejos. Y hoy me dí cuenta con la historia de Valduero que en la vida y en l mundo del vino, también. Gracias siempre!!”

    Carolina añade: “Roca Rey, es un honor contar contigo. Tienes tu casa en Valduero”.

    Una despedida calurosa que queda en un reencuentro próximo: otra inolvidable tarde en Valduero.

  • Coleccionistas europeos otorgan 99 puntos a Valduero Una Cepa Premium, un vino hecho a mano

    Tres coleccionistas europeos y un MÁSTER OF WINE, otorgan 99 puntos a VALDUERO UNACEPA PREMIUM

    Valduero es una de las más prestigiosas bodegas españolas, ubicada en las tierras altas de la Ribera del Duero. Sus vinos figuran entre los mejores del mundo en las clasificaciones internacionales.

    Su secreto es la artesanía y el respeto a la tierra. Una ecología sentida que, año a año, les sitúa en las más altas esferas del lujo.

    Valduero Unacepa Premium 2010 ha sido catado el pasado mes de abril por tres coleccionistas europeos: David Krautheim, Nish Pandya y Mauricio Roca que junto con el primer Master of Wine español, Pedro Ballesteros, han otorgado a este vino 99 puntos sobre 100.

    Así mismo, Valduero Unacepa Premium en su añada 2011, quedó valorado también por los coleccionistas en 99 puntos sobre 100, destacando su potencial para mejorar dentro de la botella durante al menos otra década más.

    La creadora de este vino, Yolanda García Viadero, de la familia fundadora de esta bodega, nos cuenta la singular filosofía que Valduero lleva a cabo, al objeto de conseguir que cada botella de vino se convierta en una pequeña obra de arte.

    Valduero tiene todos sus viñedos ubicados en las tierras más altas de la Ribera del Duero, lo que unido a una viticultura que cuida con mimo el medio ambiente, hace que sus vinos sean pura artesanía. No riegan sus viñedos, no piden a la tierra más de lo que da sin fertilizantes, sin químicos. Es una valiente apuesta por la viticultura tradicional, donde la naturaleza es la que provee con una uva única, y el ingenio humano la convierte en un lujo dentro de un mundo tecnologizado casi por completo.

    Yolanda organiza una selección de racimos dentro de cada viñedo eligiendo, según el año y sus características climáticas, lo que ella llama excelencia, aquellos racimos únicos que proceden de rendimientos muy bajas por cada vid. Se podría decir que cada planta concentra sus nutrientes en tan solo un par de racimos, que convierte a esas uvas en puro oro.

    Valduero Unacepa Premium es, en una buena parte de su proceso de elaboración, totalmente artesanal. Está criado en barricas de maderas de alta calidad y pasa por robles de diferentes orígenes durante cuatro años, tomando sus diferentes matices y adquiriendo una enorme complejidad. Hace más de 20 años, Yolanda decidió experimentar con diversas maderas para llegar a conseguir, en sus propias palabras, «cocinar lento, crear arte».

    Cuando preguntamos a Yolanda si lo artesano está de moda, ella contesta convencida que las modas pasan pero la excelencia, sin embargo, perdura. En su opinión, lo artesano se va a acabar convirtiendo en el verdadero lujo del siglo XXI.

    Tiene claro que su filosofía al crear los vinos de Valduero es la honestidad y la excelencia. Y añade que fue en 2009 cuando diseñó este fabuloso vino por primera vez con aquella añada excelente. Este vino solo se elabora en añadas especiales y tiene una edición muy limitada. Cuando le preguntamos cuáles son sus favoritas, responde sin dudar: «La de 2010 y2011. También, la de Valduero Unacepa Premium del 2015».

    Los coleccionistas remarcaron el auténtico privilegio que supone descorchar una de estas magníficas botellas lacradas, con 12 años de antigüedad pero que destilan una milagrosa frescura unida a una gran complejidad de sensaciones y aromas. En la quietud de las cuevas subterráneas de Valduero, siguen criándose estos magníficos vinos, toda una oda a la excelencia.

  • Sergio Scariolo: «El cerebro decidirá mi futuro, pero escuchará al corazón»

    El seleccionador nacional repasa los retos del 2024 y sus planteamientos para el futuro en su visita a Bodega Valduero

    Sergio Scariolo (Brescia, 1961) brinda en Bodega Valduero por un 2024 lleno de éxitos con el objetivo de lograr la clasificación olímpica con España. El seleccionador, que recibió en julio el MARCA Leyenda, la más alta distinción de este diario, es nuevo miembro de La Tenada, el club de vino más exclusivo del mundo que pertenece a la magnífica bodega afincada en Gumiel de Mercado (Burgos). Entre maravillosos caldos, el entrenador habla sobre su futuro, sobre el estado del baloncesto actual, sobre las nuevas generaciones de jugadores.

    P. Después de muchos veranos de éxitos con la selección, llegó la decepción del Mundial. Se presenta el invierno y tengo la sensación de que el hombre que estaba mejor preparado para asumir el golpe fue usted.

    R. No sentí ninguna decepción porque sabía que la clasificación directa para los Juegos era muy complicada tal y como estaban las cosas y al revés, sentí satisfacción por cómo el equipo compitió en todos los partidos: cuando se pudo ganar ganando y cuando no se podía ganar, compitiendo, llegando al límite de nuestras posibilidades. Hay muchas maneras de no conseguir el objetivo a nivel de resultados. Este equipo tiene la obligación de elegir el mejor modo que es dándolo todo y si el rival lo hace mejor que tú, se le felicita y punto.

    P. ¿Se le hace raro estar sin entrenar en el día a día? Le escuché que estaba viendo dos o tres partidos de baloncesto al día, con otra mirada.

    R. Sí veo mucho baloncesto, con contenidos más variados. Cuando estás metido en una temporada con dos competiciones es muy difícil levantar la mirada para ver otros partidos. Al margen de Euroliga, que la sigo con interés prioritario, alguna Liga nacional, partidos de la G-League. Puedo variar más el punto de mira sin la urgencia de ver a un rival para preparar un partido.

    «Para mí, no competir es el palo, porque si compites y nos quedamos fuera de los Juegos, es deporte»

    Sergio Scariolo, seleccionador nacional

    P. ¿Le sorprende algo de lo que ve?

    R. Es imposible que de un año a otro haya cambios radicales. Hay evoluciones que se mantienen. Es imposible que exista una novedad sustancial con tan poco tiempo. Siempre salen jugadores interesantes, pero es rarísimo que un jugador pase de no ser un jugador de nivel selección/Euroliga a serlo en tres meses. Lo que se hace es seguir la evolución, ver los que pueden llegar, los que están en el camino. Honestamente no he visto a ningún jugador español que haya dado el paso definitivo, pero sí veo a otros que se han consolidado y están avanzando.

    P. En 2024 el reto principal para la selección es el Preolímpico. ¿Qué le pareció el sorteo? ¿Traicionero?

    R. El sorteo lo veo con pragmatismo. De los cinco bombos, tres han dado un resultado aceptable y dos el rival más fuerte y temible. Tuvimos un 60 por ciento de suerte y 40 de mala suerte. Ahora bien, cualquiera en un partido aislado te puede ganar. Ahora mismo casi las valoraciones que hacemos son de bar.

    «Mi idea es seguir entrenando con un sólo equipo, club o selección»

    Sergio Scariolo, seleccionador nacional

    P. ¿Le preocupa jugar en casa?

    R. Es un reto. Nuestra tradición es negativa por las cosas que hicimos en casa anteriormente. Y luego los Preolímpicos suelen castigar a los locales. Hay que saberlo enfocar a nivel mental. No debemos preocuparnos más de la cuenta e intentar maximizar la ayuda que te pueden dar los aficionados de Valencia en momentos complicados de partido. Hay que aceptar el objetivo de la clasificación con naturalidad y sin presión.

    P. ¿Ha notado algún cambio en la FEB desde la llegada de Elisa Aguilar? Lo digo en el buen sentido. ¿Se nota su sello? Ha dicho que una de sus prioridades es su continuidad más allá de 2024.

    R. Sería peligroso cambiar algo en la FEB porque funciona muy bien. Su presencia es palpable. Tiene su sello, su personalidad y aprecio sus palabras, por supuesto. Si decidiera de corazón a mí también me encantaría continuar en la selección, pero las decisiones se toman con el cerebro y hay muchos componentes que entran en juego. Se continuará con toda la motivación de siempre y si no se continúa, la motivación será la misma hasta el último segundo. Habrá por mi parte la máxima ilusión hasta el final.

    Sería peligroso cambiar algo en la FEB porque funciona muy bien. Elisa tiene su sello y su presencia es palpable»

    Sergio Scariolo, seleccionador nacional

    P. Decía Garbajosa que no ir a los Juegos sería un palo. ¿Cómo lo calificaría usted?

    R. Si tienes un objetivo y no lo consigues, siempre es un palo, siempre, pero nunca pienso lo que pasa si no se consigue. No me preocupa esto. No me angustia. Siempre hay un cómo a la hora de luchar por un objetivo. Si compites hasta el final y alguien lo hace mejor, pues a mí me parece que es una forma de no llevarte un palo. Si tú no compites, para mí es un palo más gordo. No me preocupa. Participar sería un gran resultado, un logro. La continuidad en la presencia en los Juegos es dificilísima, sólo lo hace Estados Unidos.

    P. Igual es un momento trascendente para el baloncesto español con la generación tan buena de jugadores que pueden ir incorporándose. ¿Cómo se debe hacer? ¿Hay reglas?

    R. El plan con los jóvenes lo marcará su progresión, el espacio que tienen en sus equipos, el compromiso y apego hacia la camiseta de la selección. Son ellos los que marcan los plazos. Nosotros tenemos que ser notarios y muy objetivos de lo que pasa. Pero también quiero recordar que hay gente que compite ahora con esta camiseta y se merece el respeto y todas las oportunidades que también daremos a los que están creciendo.

    Dicho esto, en la Federación estamos muy ilusionados con un grupo que podría ampliarse más de la generación de 2004 y 2006. Si todo va bien, creemos que podemos llegar a construir una columna vertebral de una selección que podrá competir con una cantidad de talento de primer nivel.

    Ahora, en este momento, competimos por el esfuerzo, por la cohesión de equipo, por trabajo, por compromiso y por tener una cantidad de talento buena, pero no extraordinaria. La misión para el futuro es que podamos mantener estos valores y sumar, cuando estos chicos estén listos, el alma de siempre con la parte de talento que nos haga poder competir al máximo nivel.

    El plan con los jóvenes lo marcará su progresión, el espacio que tengan en sus equpos, el compromiso con la selección»

    Sergio Scariolo, seleccionador nacional

    P. Acaba contrato en 2024, han hablado ya para renovar. ¿Cuál es su planteamiento? ¿Esperar a ver cómo se desarrolla el Preolímpico? ¿Firmar antes?

    R. La decisión será anterior. La idea es seguir con un solo equipo, club o selección. A nivel de corazón, el primer pensamiento es la selección, pero luego hay componentes importantes como la trayectoria de cada uno, los contratos, los acuerdos. Es difícil hacer previsión en este momento. El cerebro decidirá mi futuro, pero escuchará al corazón. Si hay acuerdo, seguiremos y si no lo hay, habrá un esfuerzo máximo hasta el último segundo en todos los sentidos.

    P. ¿Le sigue seduciendo un banquillo de la NBA?

    R. Es la máxima competición en la que un deportista de baloncesto puede participar. Otra cosa es el cómo. El cómo es muy variable para jugadores y entrenadores. Tras haberlo vivido puedo tener más información para poder saber cómo me puede seguir atrayendo y cómo desde luego que no

    P. Supongo que es muy incómodo que le relacionen con el banquillo del Real Madrid estando su amigo Chus en el banquillo. Comparten agente además, Higinio Alonso.

    R. No me afecta. La comunicación con Chus es muy fluida y con una garantía de transparencia reforzada. No me afecta ni me preocupa porque también veo que no le afecta a él ni a su equipo.

    P. El baloncesto europeo desde la barrera cómo se ve

    R. Cada año parece que lo físico crece un 5%, La dimensión atlética y física ha crecido mucho. La evolución va por ahí. La técnica debe responder a una capacidad física que defensivamente se plasma desde la primera semana de la competición. Los equipos tienen jugadores cada vez más capaces de adquirir la dimensión de que con ser dotados de talento no basta. Hay que poner dureza mental y capacidad de aguante físico. Quizá en esta época es más importante que la táctica y la técnica.

  • Ribera del Duero: los mejores monovarietales de tempranillo, según Decanter

    VaLDUERO UNA CEPA ENTRE LOS MEJORES MONOVARIETALES

    “Los cambios de estilo están claramente haciendo maravillas en Ribera del Duero”, afirma Beth Willard, una de las expertas en vino español de la revista Decanter, tras catar con otros dos jueces 59 vinos de esa denominación de origen. Unos tintos que tuvieron, en opinión de estos especialistas, “excepcional calidad y consistencia” y que ubican a Ribera del Duero “cómodamente junto a otras grandes regiones vitivinícolas del mundo”. Importadores y distribuidores británicos fueron invitados a presentar sus vinos prémiun, de lanzamiento actual, elaborados solo con tempranillo y que su precio en ese país sea igual o superior a quince libras (17,50 euros). Seis -una alta proporción, señala la revista- fueron considerados sobresalientes y veinte, altamente recomendados.

     

    Ribera del Duero panel tasting scores
    Wines were tasted blind

    Emilio Moro, Malleolus, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Aalto, Ribera del Duero, Castilla y León, 2021

    Dominio de Atauta, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Entrecanales Domecq & Hijos, Viña Mayor Secreto, Ribera del Duero, Castilla y León, 2019

    Marta Maté, Marta Maté, Ribera del Duero, Castilla y León, 2021

    Resalte, Vendimia Seleccionada, Ribera del Duero, Castilla y León, 2021

    Valduero, Una Cepa, Ribera del Duero, Castilla y León,  2018

    Abadía de Acón, Acón Roble, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Ausás Bodegas y Viñedos, Interpretación, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Portia, Prima La Encina, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Bodegas Montebaco, Montebaco de Finca, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Finca Villacreces, Nebro, Ribera del Duero, Castilla y León, 2019

    Bodegas Balbás, Crianza, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Bodegas Cepa 21, Hito, Ribera del Duero, Castilla y León, 2021

    Santa Eulalia, Riberal Reserva, Ribera del Duero, Castilla y León, 2016

    Bodegas Félix Callejo, Suelos de Caliza, Ribera del Duero, Castilla y León, 2018

    Conde de San Cristóbal, Ribera del Duero, Castilla y León, 2021

    Viñas del Jaro, Jaros, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Bodegas La Horra, Corimbo I, Ribera del Duero, Castilla y León, 2016

    Dominio Lubiano, Limited Edition, Ribera del Duero, Castilla y León,  2020

    Casa Rojo, Tinta Fina, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Dominio Fournier, Ribera del Duero, Castilla y León, 2020

    Figuero, Viñas Viejas, Ribera del Duero, Castilla y León, 2019

    Tresmano, Proventus, Ribera del Duero, Castilla y León, 2019

    Valdaya, Ribera del Duero, Castilla y León, 2019

    Áster, Finca el Otero, Ribera del Duero, Castilla y León, 2019

    Más información: https://www.decanter.com

    Fuente: revistadelvino.es

Ir al contenido